viernes, 9 de octubre de 2015

Las piedras de Ica: Tercera parte.

INVESTIGACIÓN DE VICENTE PARÍS.
"Al principio fue el propio Cabrera quien nos daba los dibujos para que se los grabásemos en piedras. Pero después, cuando vio que yo decía la verdad a la gente, dejó de darme trabajo y empezó a decir que yo estaba loca. A partir de entonces sólo encargó trabajos a Basilio".
Investigador Vicente París.

Así de rotunda se muestra Irma ante el investigador Vicente París durante una de las entrevistas que ambos mantuvieron para el reportaje "Las piedras de Ica el fin de un mito", en la revista Año Cero (1996).
Uno de los días Vicente París preguntó a la huaquera si sería posible ver como manipulaba y tallaba una de esas piedras, de la misma manera en la que lo hacía para Cabrera, Irma accedió.

El Sr. París documentó todo el proceso de realización de un gliptolito. Lo fotografió y lo describió:
"Irma lavó las piedras. Luego cogió una de ellas, la secó con un paño y con un simple lápiz dibujó en la superficie el boceto de un hombre gliptolíptico. A continuación, procedió a grabar ese mismo dibujo en la piedra con un trozo de sierra para metal. Para envejecer la piedra, la cubrió con excrementos de burro, le echó un poco de combustible y prendió fuego al conjunto. La cocción puede durar, a veces toda la noche, pero en esta ocasión la redujo a una hora. No podíamos esperar más. Una vez apagado el fuego, enfrió la piedra en un recipiente con agua, la lavó y rellenó los surcos con un poco de barro de color claro a fin de hacer resaltar el dibujo. Finalmente, aunque no es imprescindible, procedió a darle una capa de betún negro que dio a la piedra mayor contraste".
 
El resultado final era idéntico a las piedras que el Dr. Cabrera almacenaba en su museo y en un tiempo muy reducido.
Pero las indagaciones de Vicente París no se quedaron ahí. Envió varias piedras recogidas en sus frecuentes viajes a Ocucaje para ser analizadas.
Antonio Lamich, fundador del Grupo Hipergea, fue uno de los que examinaron las muestras.


"En su informe (…) nos hizo notar la presencia de varios gránulos de papel de lija en las grietas de una de las piedras. Estaba claro que ¡era falsa! (…) al año siguiente obtendríamos un soberbio ejemplar de manos de Basilio, representando una de las famosas "naves voladoras". A diferencia de los precedentes, éste estaba sin embetunar. Por supuesto, Basilio me aseguró que era auténtico. Lo introduje en la bolsa y no lo toqué hasta regresar a Madrid. Una vez en mi domicilio lo coloqué sobre la mesa de mi escritorio y me dispuse a examinarlo con todo cuidado. Mi sorpresa no pudo ser mayor, Allí, junto al surco de las patas de aquella "nave voladora", se encontraban varias líneas del lápiz rojo que Basilio había olvidado borrar. Irma, por tanto, no había mentido: el proceso era básicamente el mismo. Sólo que Basilio - más sofisticado que su vecina - prefería usar lápices de colores debido a que destacaban mucho más sobre la piedra.".



INVESTIGACIÓN DE JOSE ANTONIO CARAVACA.
El investigador Jose Antonio Caravaca ha dedicado parte de su trabajo a calcular el número aproximado de gliptolitos existentes usando las referencias históricas de los diferentes coleccionistas. Teniendo en cuenta el número aproximado de piedras y dando como supuesto que todas fueran falsas, ha realizado una estimación para saber si es factible que pudieran ser realizadas de forma artesanal por los huaqueros.

Investigador J. A. Caravaca.
Las estimaciones de Jose Antonio Caravaca se realizan usando en los cálculos a un único huaquero como artesano productor de gliptolitos. Aunque sabemos que en algunos momentos hubo un mínimo de dos e incluso más personas.

En la tabla a) observamos dos detalles reveladores: que el número de piezas aumenta progresivamente a un ritmo importante y que los datos indican que un único huaquero pudo confeccionar todas las piedras. Hay que tener en cuenta además que la mayoría de los gliptolitos de la colección de Cabrera son de pequeño tamaño, los grandes y complejos son escasos. (Se recomienda ampliar las tablas para observar mejor los datos).

A continuación en la tabla b) se muestra el volumen general de piezas de todas las colecciones conocidas, incluida la del Dr. Cabrera. Aun así los valores no son imposibles con el resultado de 7 piezas por día.


Y en la última tabla c) tenemos en cuenta los datos hasta el 2010. El número estimado de piedras a fabricar al día, teniendo en cuenta que la referencia de las 60.000 es al alza, es de algo más de 3 piedras al día.


Pero el trabajo de Jose Antonio Caravaca no se limita sólo a ese trabajo estadístico. El análisis artístico de las piedras y su analogía con las cerámicas de la zona reveló semejanzas interesantes.

Caravaca alertó sobre el parecido entre los "pájaros" y las aves representadas en las cerámicas precolombinas. Los huaqueros tenían contacto con la arqueología del lugar y dichas cerámicas pudieron ser fuente de inspiración a la hora de realizar las falsificaciones.

También la ornamentación de algunas figuras es sospechosamente coincidente con las cerámicas de culturas conocidas de la zona.



INVESTIGACIÓN DE FÉLIX ARENAS Y Mª DEL CARMEN OLÁZAR.
Escritor Félix Arenas.
En el año 2002 Félix Arenas y Mª del Carmen Olázar viajaron a Perú con un propósito, encontrar piedras de Ica en una excavación sistemática. Para ello contaron con la colaboración de Basilio Uchuya y sus hijos, que durante varios días realizaron excavaciones en el Cerro La Peña. 

Durante el proceso se recogieron dos muestras llamadas "M-8" y "M-5". Dichas piedras tenían grabados y estaban asociadas a material con carbonatos que se pudieron datar.  

Muestra M-5.
"M-5" estaba poco sedimentada y los carbonatos dieron una antigüedad en las pruebas de termoluminiscencia de 61.196 +- 5.493 años. En esta piedra como vemos en la fotografía se representan a unos hombres en una supuesta operación, aunque bien podría ser una "autopsia" proceso de amortajar un cadáver, o un sacrificio. 


"M-8" apareció asociada a un trozo de tela. La datación por termoluminiscencia dio una antigüedad de 99.240 +- 8.658 años. A la tela se le pudo hacer una datación por carbono 14 que reveló que pertenecía al siglo VI ó VII. En la fotografía podemos ver la imagen representada en la piedra, similar a un ave.
Muestra M-8 "in situ".

Estos descubrimientos sorprendieron a los más escépticos, puesto que en tiempos recientes no se habían encontrado piedras en una excavación y tampoco se habían podido datar.
Adjuntamos las principales páginas del informe realizado en 2003 en el laboratorio de datación y radioquímica de la Universidad Autónoma de Madrid, gracias a la colaboración de Félix Arenas, que nos ha cedido el material.
Muestra M-8 en detalle.
Hay que añadir que las piedras que hasta ahora habían aparecido en excavaciones arqueológicas, siempre estaban asociadas a tumbas, no ocurre lo mismo con estas piedras encontradas por Félix Arenas y Mª del Carmen Olázar. Además hay que recordar que en las piedras encontradas por estos investigadores no hay representados dinosaurios o formas tecnológicas extrañas. 

Recomendamos para más información leer el libro: "La verdad sobre las piedras de Ica" Editorial Sirio.


INVESTIGACIÓN DE GERMÁN ZANZA LÓPEZ.
Las piedras de Ica han llamado mi atención desde que era pequeño. Dinosaurios y seres humanos enzarzados en peculiares e imposibles batallas hace 65 millones de años.
Germán Zanza.

Hablar de todos los errores en los dinosaurios representados en las piedras sería demasiado extenso, pero sí puedo destacar ciertas características generales que se aprecian a simple vista en los dibujos de los dinosaurios tallados en los gliptolitos.
Cualquiera que tenga conocimientos sobre paleoilustración se dará cuenta de que son "estilos" artísticos utilizados desde los años 20' hasta los años 80' aproximadamente.

Además los grandes avances de la paleontología no se ven reflejados en las piedras de Ica. Sus dinosaurios tienen rasgos característicos de la paleontología del pasado: cuerpos muy erguidos, aspecto rectiliano, lento y pesado. Y como ejemplo de todo el conjunto podemos poner la ilustración de Rudolph F. Zallinger. Al Tyrannosaurus rex de su obra más famosa se le apodó el "barrigón" y el parecido con el dinosaurio carnívoro del gliptolito es muy llamativo (número 1).

Dinosaurios marcados con nº 1 y nº 2.
La forma en la que se articulan los esqueletos de los grandes terópodos no tienen nada que ver con este tipo de dibujos, que resultan anticuados.

Pero esa misma piedra tiene otra curiosidad, hay otro dinosaurio que he etiquetado con el número 2. Al verlo, su silueta me recordó a una famosa ilustración del autor John Sibbick. En dicho dibujo se representa a un Iguanodon, un dinosaurio herbívoro muy conocido.
Quería comparar la ilustración de Sibbick con la imagen de la piedra de Ica, y mientras buscaba el archivo de nuevo me topé con otro gliptolito diferente que tenía una imagen similar. El dinosaurio aparece etiquetado con el número 3.

Dinosaurio con nº 3.
Era sorprendente, ambas piedras tenían dibujos con un gran parecido entre sí y también con el Iguanodon de John Sibbick.

Ante ese interesante detalle busqué dibujos similares de ese tipo de Iguanodon. Por desgracia no he podido tener acceso a todo el material que me hubiera gustado, pero pese a dicha limitación, las imágenes descubiertas con un patrón similar es llamativo.

Como suelen decir: una imagen vale más que mil palabras. Así que abajo expongo un gráfico con varias piedras donde se representan dinosaurios con una morfología similar, he extraído su silueta y la comparo con la silueta del Iguanodon de Sibbick.


Se recomienda ampliar imagen para apreciar los detalles.

Hay que tener presente que las piedras tienen forma redondeada y que la silueta no ha sido adaptada a dicha forma, presentado las "deformidades" propias de una imagen extraída de una fotografía en 2 dimensiones.

Es cuestión de cada uno apreciar las semejanzas: ver como se posicionan las patas traseras de igual manera, como la forma del cuello es practicamente idéntica y como además la representación de ese dinosaurio, el Iguanodon, hoy en día, es radicalmente diferente. 

Ilustración de Raúl Martín.

ENLACE PRIMERA PARTE.

Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: J.A. Caravaca, A. Veciana, Los divulgadores.
Fuentes:
Blog: caravaca.blogspot.com.es
Libro: La verdad sobre las piedras de Ica. Autores: Félix Arenas y Mª del Carmen Olázar.
Blog: losdivulgadores.com 
Agradecimientos:
Quiero dar las gracias a Félix Arenas por su paciencia e interés y por ceder parte de su material. 
Imprescindible contar con Vicente París, pilar fundamental al hablar de las piedras de Ica. Gracias por el interés mostrado y por mantener la comunicación durante este trabajo.
Y gracias a Jose Antonio Caravaca motor que inspiró este trabajo. Tú pasión por el misterio y por llegar hasta la verdad es envidiable. 


4 comentarios:

  1. Buena investigación, era de esperarse. Pero eso no debe de quedar ahí, los falsificadores deberían ir a la cárcel, por meterse con sucesos históricos que afectan a todo una cultura...

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  2. Muchas gracias por tu comentario, tienes mucha razón, la falsificación de restos arqueológicos con motivo de "estafa" debería perseguirse igual que el saqueo de yacimientos arqueológicos. Un saludo.

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  3. Magnifica investigacion con datos e imagino horas de leer y buscar....enhorabuena

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  4. Muchas horas Juan J.Larradi, efectivamente. Varios meses recopilando información y contrastando datos con los mayores expertos que tenemos en este pais sobre las Piedras de Ica. Y condensar todos esos datos y estructurarlos tampoco fue fácil. Mucha información quedó fuera, aunque lo principal para entender este "misterio" quedó expuesto. Un abrazo amigo!.

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