sábado, 30 de diciembre de 2017

Monográfico sobre Atapuerca.

En 2017 se han cumplido 40 años de investigaciones en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. Por ese motivo dedicamos un extenso monográfico a este conjunto de yacimientos único en el mundo.

El monográfico se compone de 6 post principales y de 5 temas anexos que complementan la información. Recomendamos comenzar por la introducción: Atapuerca, un pequeño pueblo lleno de historia.

Inventario de temas:








Atapuerca, un pequeño pueblo lleno de historia.

En 1994 un pequeño pueblo de la provincia de Burgos fue noticia a nivel internacional, en los yacimientos situados en su sierra se habían descubierto los fósiles del primer europeo. A aquel primitivo homínido se le bautizó como Homo antecessor y gracias a sus huesos y dientes conservados durante 800.000 años, se situó a Atapuerca en el mapa.
A lo lejos, Sierra de Atapuerca.
Sin embargo, descubrimientos realizados en años sucesivos trasladaron a ese primer europeo hasta Georgia, que hoy en día tiene los fósiles de homínido más antiguos de Europa con una antigüedad de entre 1,8 y 1,6 millones de años (Homo georgicus).

Pero la paleoantropología no es una carrera, y no gana quien tiene el homínido más antiguo. Atapuerca de hecho es mucho más que el Homo antecessor y ofrece una visión del pasado única en el mundo. A lo largo de estos posts, queremos acercaros los principales hallazgos realizados en Atapuerca y dar una visión amplia de su patrimonio.

Es complejo abordar este tema, pero en Made in Pangea no tenemos miedo y esperamos hacer sencillo y entendible este universo de cientos de miles de años, de huesos, cuevas y civilizaciones remotas.

Este monográfico sobre Atapuerca se compone de 6 post. Para facilitar su lectura, al final de cada tema se ofrece un "orden recomendado", con un enlace que trasladará al lector hasta el siguiente post. 
Además, en algunos post, se sugieren enlaces con los que ampliar información con "Temas recomendados". Por último, un pie de página nos llevará hasta el índice donde están los 6 post y los 5 temas sugeridos.

Bienvenidos a Atapuerca, bienvenidos a un pequeño pueblo lleno de historia.

ORDEN RECOMENDADO:
Entrada 2/6: Un tren que nunca llegó


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: www.es.wikipedia.org.
Fuentes: 
- National Geographic. Edición especial: Orígenes de la Humanidad.
- National Geographic. Edición especial: Orígenes del Hombre.
- Atapuerca. Un millón de años de historia. Editorial Complutense.
- www.lavanguardia.com
- www.elpais.com
- www.reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es
- La especie elegida. Autores: Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez.
- José Cervera, Juan Luis Arsuaga, J. Mª Bermudez de Castro, Eudald Carbonell "Atapuerca un millón de años de historia".
- Juan Luis Arsuaga, Ignacio Martínez. "La especie elegida".
- www.atapuerca.org.
- www.abc.es.
- www.elmundo.es.
- www.elpais.es.



Un tren que nunca llegó.

Para hablar de los yacimientos de Atapuerca es imprescindible contar brevemente un acontecimiento, sin el cual, solo conoceríamos una pequeña parte de su tesoro paleontológico.

Sierra de Atapuerca. 1- Gran Dolina. 2- Galería. 3- Sima del Elefante.

A finales del siglo XIX con el empuje de la Revolución Industrial, los Altos Hornos de Vizcaya demandaban gran cantidad de hierro y carbón. La Sierra de la Demanda tenía minas de ambos minerales. Con el fin de trasladar los minerales de forma rápida y efectiva se decidió comunicar Vizcaya y la Sierra de la Demanda mediante ferrocarril.

Trinchera. A la izquierda Gran Dolina.
Lo que no estaba proyectado es que el ferrocarril atravesara la Sierra de Atapuerca, no se sabe la razón por la que a última hora se decidió desviar el trazado hasta ese punto, teniendo en cuenta que es la única elevación destacada de la zona. Las obras provocaron un desfiladero o trinchera en la Sierra de Atapuerca. Hoy en día podemos ver la trinchera pero no veremos vías, ni nuevas, ni viejas, porque el tren nunca llegó a pasar por allí. El proyecto fue un despilfarro económico y nunca llegó a finalizarse.

Por suerte la obra no fue en vano y sirvió para dejar al descubierto antiguas cuevas llenas de sedimento. Todo el territorio de Atapuerca es como un enorme queso gruyere. El agua ha ido perforando y abriéndose camino en la dura roca caliza formando simas y galerías kilométricas. Gracias a esas cuevas, que han actuado como cápsulas del tiempo, han llegado hasta nuestros días los fósiles milenarios.

Yacimiento Galería.
La zona tuvo que ser muy rica en recursos en la prehistoria, ya que casi de forma ininterrumpida Atapuerca ha estado poblada desde hace más de un millón de años.  Y gracias también, a que dichas poblaciones eran socialmente complejas han llegado hasta nuestros días sus huesos, que de otra manera se hubieran "perdido".
En la imagen de la derecha podemos ver detalladamente el yacimiento Galería situado dentro de la Trinchera del Ferrocarril. La roca (en gris) muestra lo que sería la parte sólida de la cueva, en tono rojizo (con forma de bota) vemos el sedimento que en su día era un espacio hueco por el que los hombres y los animales podían transitar. 

Como vemos, los descubrimientos de Atapuerca son fruto de la casualidad, de una serie encadenada de acontecimientos que comienzan hace un millón de años y aún se desarrollan con cada temporada de excavaciones.

ORDEN RECOMENDADO:
Entrada 3/6: Homínido "X"


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: Javier Trueba.
Fuentes: Mirar introducción.




El homínido "X".

Para conocer a los "ciudadanos" de la Atapuerca prehístórica, vamos a hacer un repaso desde los homínidos más antiguos hasta los más recientes. De ese modo conoceremos los yacimientos, las enfermedades que padecían y las características físicas de estos hombres y mujeres.

En 2008 se descubrió una mandíbula inferior con varios dientes encajados en ella, pertenecía a un homínido con una antigüedad de 1,2 millones de años y es el fósil humano más antiguo de España. El más antiguo de Europa tiene 1,8 millones de años y pertenece a Homo georgicus, descubierto en Dmanisi, Georgia.

Vista superior y frontal de la mandíbula.

Por desgracia el fósil no se ha podido clasificar todavía, por lo que la mandíbula no se ha asignado a ninguna especie. Se cree que podría pertenecer a Homo antecessor, pero solo es una hipótesis. Una de las razones por las que no ha podido ser clasificado es porque los dientes están muy erosionados, tanto, que el individuo se quedó sin esmalte y sin superficie de diente con la que masticar. Ante tales circunstancias el cuerpo reaccionó proyectando la raíz hacia fuera creando así una base dura con la que masticar y trabajar.

Yacimiento Sima del Elefante.
Obviamente los científicos creen que un desgaste tan exagerado no debió de producirse únicamente con la alimentación, sobre todo tratándose de dientes incisivos, lo más lógico es pensar que dicho individuo realizó trabajos en los que era necesario usar los dientes: Curtido de pieles por ejemplo. Eso unido a una avanzada edad (30 años aproximadamente), causó una patología no documentada antes en Atapuerca.

Es curioso como en ocasiones los fósiles no nos cuentan historias generales de un gran grupo social, pero nos regalan pequeños datos curiosos propios de un individuo.

La Sima del Elefante, lugar donde se descubrió el fósil, se sitúa en la Trinchera del Ferrocarril y es uno de los yacimientos más antiguos de Atapuerca, por lo que se esperan grandes sorpresas de él. 

ORDEN RECOMENDADO:
Entrada 4/6: Homo antecessor, el hombre explorador


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: PNAS, Javier Trueba.
Fuentes: Mirar introducción.




Un dolor de muelas mortal.

Cráneo 5.
El cráneo 5 es el más completo del registro fósil mundial y  es el símbolo de Atapuerca. Su icónica morfología ha sido portada de revistas científicas y suele ser imagen recurrente para ilustrar artículos con Atapuerca como protagonista. En el año de su descubrimiento Miguel Indurain alcanzaba su segundo Tour de Francia y esa fue razón suficiente para que el equipo de investigación lo apodara cariñosamente "Miguelón", en homenaje a Miguel Indurain.

Miguelón era un Homo heidelbergensis, a los que también nos referimos como pre-neandertales, murió cuando tenía en torno a los 35 años debido a un doloroso y mortal dolor de muelas.

Debido a un fortísimo impacto en el maxilar izquierdo, un diente fue fracturado. En un principio Miguelón debió de sufrir el dolor propio del golpe, pero posteriormente la infección en el diente tuvo que provocar fuertes dolores.

Recreación del Cráneo 5.
La zona se infectó hasta el punto de deformar el hueso maxilar y la infección se extendió a la sangre. Lentamente la mortal septicemia acabó con el pre-neandertal del cráneo 5.

Si pudiéramos viajar en el tiempo y  ver a Miguelón, observaríamos un rostro con una importante hinchazón en su lado izquierdo. Una hinchazón tan importante, que le dificultaría abrir el ojo.
Su grupo arrojó su cuerpo inerte al fondo de la Sima de los Huesos y por suerte se conservó en tan buen estado que se ha obtenido información muy detallada sobre él.  


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: www.fineartamerica.com, www.web.bizkaia.eus.
Fuentes: Mirar introducción.



Los pre-neandertales y el cuidado de los enfermos.

Recreación de Benjamina.
El cráneo número 14, recuperado en la Sima de los Huesos, es diferente a todos los demás. Se reconstruyó ensamblando más de 30 piezas diferentes y una vez tomó forma sorprendió a los científicos. Su asimetría es notable, a simple vista se ve como el cráneo 14 no cumple con los estándares biológicos de los Homo heidelbergensis conocidos.

El cráneo perteneció a una niña pre-adolescente de Homo heidelbergensis. Durante los análisis realizados el equipo científico obtuvo muchas e interesantes respuestas y obviamente también cogió cariño a esa niña a la que apodaron cariñosamente Benjamina. De este modo el cráneo 14 tenía un nombre y una historia que contar.

Benjamina sufría una patología denominada craneosinostosis, que consiste en la fusión prematura de uno o de varios huesos del cráneo. Se produce por dos razones principales: Una mutación cromosomática, o por un traumatismo.
En Benjamina, dicha fusión prematura produjo una deformación del cráneo y una presión intracraneal vinculada a una deficiencia psicomotora.

Vivió aproximadamente 10 años y obviamente tuvo que hacerlo con ayuda, al menos esa es la opinión de Ana García y Juan Luis Arsuaga, líder del estudio y co-director de los yacimientos de Atapueca respectivamente.


En la imagen de arriba, comparación entre el cráneo de Benjamina (fondo negro) y de un Homo sapiens actual (Fondo blanco). Pese a ser especies diferentes y tener morfologías distintas, se puede ver la asimetría del cráneo 14, perteneciente a Benjamina. En naranja vista superior, en azul vista posterior. 


El cráneo de Benjamina es el caso más antiguo documentado de craneosinostosis, y la prueba más antigua de dependencia de sus congéneres para sobrevivir, porque es obvio que Benjamina no hubiera sobrevivido sin los cuidados de su grupo social.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: Mauricio Antón.
Fotografías: Javier Trueba.
Fuentes: Mirar introducción.



Homo antecessor, el hombre explorador.

El descubrimiento de los primeros fósiles de Homo antecessor en 1994, hicieron que la noticia saltara a los medios de comunicación de todo el mundo. Era un descubrimiento relevante porque hasta entonces no había fósiles de homínidos tan antiguos en Europa (900.000 años). Eso significaba que la evolución en el continente europeo era más "compleja" de lo que se creía y abría un abanico de posibilidades desconocidas para la ciencia hasta entonces.

Reconstrucción de Homo antecessor.
Del Homo antecessor se han recuperado más de 80 restos fósiles pertenecientes a varios individuos. Gracias a ellos obtenemos una imagen aproximada de como pudieron ser estos pobladores: Sabemos que su rostro era vertical y sus dientes eran similares a los de poblaciones muy posteriores; todas esas características se pueden denominar como rasgos "modernos", dando origen a rasgos que tienen las poblaciones humanas actuales.

Eran altos, rondaban una altura de entre 160-180 centímetros, y un peso estimado entre los 60-90 kilogramos. En cuanto a estos datos podemos ver como son perfectamente extrapolables a nuestras poblaciones.

Marcados en rojo: líneas de corte.
Pero la mayor de las sorpresas llegó al analizar los huesos en el microoscopio. Ya se habían observado algunas marcas lineales a simple vista en algunos de los fósiles, pero fue al verlos ampliados cuando los científicos pudieron determinar que los huesos habían sido rozados por herramientas de piedra al cortar la carne.  Se compararon los patrones de corte con los observados en animales del mismo yacimiento. La conclusión fue la siguiente: Tanto los huesos de animales, como los humanos, tenían un patrón de corte idéntico. Es decir, en ambos casos el tratamiento que se había realizado con la carne era igual.

Escena canibal de H.antecessor realizada por Kennis&Kennis.
Ese dato llevó a los científicos a pensar que la carne de esos humanos había sido consumida por otros humanos, en lo que se considera el acto de canibalismo más antiguo del mundo. No sabemos la motivación que hubo detrás de dicho canibalismo, aunque no se descarta un comportamiento ritual que consistiría en comerse a los miembros jóvenes de tribus rivales. Esta es obviamente una propuesta sin base científica rigurosa.

Siguen apareciendo restos de Homo antecessor en el yacimiento Gran Dolina, así que se esperan nuevas sorpresas y quizás respuestas para conocer a este antiguo poblador de Atapuerca. 

ORDEN RECOMENDADO:
Entrada 5/6: Homo heidelbergensis, los pre-neandertales


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: Kennis & Kennis.
Fotografías: Germán Zanza, www.blogs.educacem.com.
Fuentes: Mirar introducción.



Homo heidelbergensis, los pre-neandertales.

La Sima de los Huesos, es posiblemente el yacimiento más popular de Atapuerca. Para llegar hasta la sima hay que recorrer parte de la intrincada red de galerías que forman la Cueva Mayor. Una vez allí un pozo de 13 metros de profundidad nos traslada hasta hace 430.000 años. La Sima de los Huesos tiene forma de calcetín y es en la parte final, la que ocuparían los dedos de este hipotético calcetín, donde se acumulan los cientos de huesos fosilizados.

Excavación en la Sima de los Huesos.
En la sima se han recuperado más de 6.500 restos fósiles de homínidos que pertenecen a 28 individuos de diferentes edades y de ambos sexos. Están representadas todas las partes del esqueleto incluidos los delicados huesos del oído: Martillo, estribo y yunque. El material recuperado hasta ahora supone el 90% de todo el registro mundial de homínidos del Pleistoceno medio a nivel mundial.

Por lo tanto conocemos bastante bien al Homo heidelbergensis, nombre que tiene esta especie, aunque es una forma de referirnos a estos homínidos ya que tampoco está claro que pertenezcan a esta especie. Lo más correcto es denominarlos "pre-neandertales" ya que son antepasados de éstos.
H. heidelbergensis.

Eran humanos altos y robustos, con una altura media en los hombres de 175 centímetros y 95 kilogramos. Destaca un tronco muy amplio con una caja torácica mayor que la de los humanos actuales. La cadera es también mayor que la nuestra facilitando el parto, o favoreciendo un mayor desarrollo del feto. En cuanto al cráneo hay semejanzas con los neandertales: No tienen barbilla, esa zona es lisa; la frente es escasa y la bóveda craneal es alargada; la nariz amplia y el torus supraorbital marcado. En esta especie además hay un dimorfismo sexual muy marcado, siendo los hombres mayores que las mujeres en una proporción mayor que en la de nuestras poblaciones humanas actuales.

Si bien tenemos un conocimiento amplio de su esqueleto, sigue siendo un misterio como llegaron tantos esqueletos hasta ese lugar. Hay que tener en cuenta que en la sima solo se han encontrado fósiles de Homo heidelbergensis y de animales carnívoros, osos principalmente. No hay registro de animales herbívoros en todo el yacimiento, por lo que la sima no actuó como trampa natural ¿Cómo llegaron entonces los 28 individuos hasta esa zona de la cueva?.

Bifaz Excalibur.
En 1998 se recuperó la única herramienta de piedra de todo el yacimiento, un bifaz de cuarcita roja que no muestra desgaste, por lo que no fue utilizada. Es una herramienta de gran tamaño y estéticamente "bonita" a la que se bautizó como Excalibur. Parece probablemente un objeto simbólico y fue probablemente arrojado intencionadamente al fondo de la Sima de los Huesos. Del mismo modo se cree que los 28 cadáveres también fueron arrojados como muestra de uno de los rituales funerarios más antiguos del mundo.

Como vemos los Homo heidelbergensis son una sociedad compleja de cazadores recolectores y los datos que proporcionan sus fósiles son abrumadores. Tenemos información muy interesante que nos muestra el lado más amable y más violento de estos humanos, ya que se ha registrado el asesinato más antiguo hasta la fecha en el mundo y también hay datos sobre el cuidado de los discapacitados, como es el caso de Benjamina (bautizada cariñosamente así por los científicos).


Algunos de los cráneos de H.heidelbergensis de la Sima de los Huesos.

Se ha excavado solo 1/3 del potencial de la Sima de los Huesos, y estamos acostumbrados a que las noticias se sucedan en este yacimiento, así que solo queda esperar a que la siguiente temporada de excavaciones traiga su recompensa a tan arduo trabajo. Como dato curioso hay que mencionar que estratos del yacimiento Galería y la Sima de los Huesos están relacionados. 

Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: Museo de la Evolución Humana, Javier Trueba, National Geographic.
Fuentes: Mirar introducción.



Homo sapiens neandertalensis, los neandertales.

Neandertal según F. Fogliazza.

Los neandertales poblaron Eurasia y son un grupo humano muy conocido. Sus fósiles abundan en Europa incluso hay excelentes yacimientos en el norte y sur de España, la cueva de El Sidrón en Asturias, y la Sima de las Palomas en Murcia, son dos ejemplos de ello. Sin embargo en Atapuerca, hasta la campaña del 2017, solo se habían descubierto sus herramientas y los restos de sus hogares. Ni rastro de sus huesos.

Era la única especie que faltaba para completar un puzzle único en Europa. Descubrir neandertales en Atapuerca sería por tanto superar lo insuperable, pero como ya se ha demostrado, en el "Universo Atapuerca" todo es posible.

Uno de los yacimientos en los que se esperaba encontrar neandertales era la Cueva del Fantasma. Por ese motivo se iniciaron en 2017 los trabajos para limpiar el yacimiento y prepararlo para futuras excavaciones. Pero la sorpresa llegó cuando en dichos trabajos se descubrió un fragmento del cráneo de un neandertal, de aproximadamente 90.000 años de antigüedad. 

Por si fuera poco, el último día de excavaciones de ese mismo año, se recuperó una falange de neandertal en otro yacimiento situado en la Cueva mayor, concretamente en la Galería de las Estatuas.

Parte del cráneo descubierta en la Cueva del Fantasma.

De esa manera, en un mismo año, Atapuerca añadía dos fósiles de neandertal y podía presumir, al fin, de tener registro fósil de las principales especies de homínido de Europa: Homo antecessor, Homo heidelbergensis, Homo sapiens neandertalensis y Homo sapiens sapiens; además de una especie sin identificar que sería la más antigua de Atapuerca con 1.200.000 años de antigüedad.

Gracias al ADN secuenciado del neandertal, sabemos que la población actual europea tiene un 3% de dicho ADN, que prueba la hibridación entre ambos grupos de humanos hace 100.000 años.
 
Cueva del Fantasma.
Pero no solamente hay avances en el estudio del ADN antiguo, gracias a descubrimientos arqueológicos la imagen de los neandertales ha cambiado. Ahora sabemos que su inteligencia es comparable a la de nuestros antepasados, o incluso a la nuestra propia. Se les atribuye incluso, pensamiento abstracto y hay quien postula que las más antiguas pinturas rupestres pudieron ser autoría de neandertales.

Como de costumbre asoman más preguntas que respuestas, mientras tanto, nos quedamos con una imagen de neandertales ataviados con pieles delicadas, tocados en su pelo y pintura en su rostro; nada que ver con aquellos toscos y brutales hombres-mono que portaban porras de madera en las representaciones de mediados del siglo XX.

TEMAS RELACIONADOS:
- Neandertales con mucho "arte".
- Los "yayos" neandertales.


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: Javier Trueba, National Geographic, www.brittanica.com.
Fuentes: Mirar introducción.




jueves, 28 de diciembre de 2017

Broma Santos Inocentes 2017: Triceratops carnívoro.

Fotografia del fósil descubierto.
Como un águila que acecha a su presa, el depredador fija su mirada en su objetivo. Espera el momento adecuado e inicia el ataque. Aun no tiene cuernos con los que herir a su presa, pero su pico es fuerte como el de un ave rapaz, desgarra la carne y rompe los huesos. El joven triceratops está a punto de obtener su ración de carne pero una tormenta de arena lo sepulta junto al velociraptor, que será testigo de un nuevo error paleontológico.

Esta escena hace unos meses hubiera resultado propia de la ciencia ficción, pero un nuevo fósil descubierto en Estados Unidos pone sobre la mesa un nuevo error paleontológico que hay que resolver.
 
Recreación del ataque del joven Triceratops.

Durante generaciones se nos ha presentado al Triceratops como un dinosaurio herbívoro de tres cuernos, muy popular y protagonista de muchas escenas apacibles en series y películas. Pero esa imagen es errónea y debe ser corregida.
 
Cráneo y detalle de los dientes.
El nuevo fósil es una excepción paleontológica, un acontecimiento ocurrido hace 60 millones de años congelado en el tiempo. En el fósil se puede ver claramente como un joven triceratops tiene sujeto por el brazo a un velociraptor al que tiene sometido. Además algunas marcas en las costillas  indican que el velociraptor había sido herido de muerte y probablemente el banquete había comenzado incluso con éste aún vivo.

Los paleontólogos ya han dado las razones de su error de interpretación, y es que el triceratops es un "camaleón", tiene una morfología de apacible herbívoro, "incluso sus dientes no dan pistas claras sobre su dieta" explica el paleontólogo Robert Bakker. Durante años hemos interpretado que esos dientes inconclusos, eran de herbívoros, cuando realmente presentan una clara adaptación para cortar carne y huesos. "El pico le daba una ventaja clara para acceder a las vísceras de sus presas" explica Bakker, que añade "posiblemente muchos más errores tengan que salir a la luz, no es la primera vez que la paleontología se ve obligada a dar un paso atrás y rectificar".

Triceratops comiendo carroña.


Nunca más veremos de igual manera al Triceratops, pero gracias a los artistas, esta imagen "más real" del Triceratops adquiere vida y nos enseña que sabemos muy poco sobre los dinosaurios.


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: Nature.
Ilustraciones: Masato Hattori.
Fuentes:
- Revista Nature.
- ABC.
- La Razón.

domingo, 10 de diciembre de 2017

¿Un dinosaurio o un "peluche"?

Fósil de Anchiornis y tamaño.
Hoy en día la imagen de un dinosaurio carnívoro con plumas no nos resulta extraña, son muchas las evidencias fósiles que demuestran que muchos dinosaurios tenían el cuerpo cubierto de plumas. Uno de los fósiles que actualizó la imagen de los dinosaurios fue el Anchiornis, un dinosaurio con cuatro "alas" que probablemente tenía hábitos arborícolas y planeaba para desplazarse entre los árboles

Vivió en el norte de China hace 160 millones de años, pero gracias a su excelente conservación podemos saber hoy en día mucho sobre esta criatura. Su descubrimiento se realizó en 2009 y entonces se le representó como un terópodo estilizado. Su estudio se centró en las plumas conservadas y se verificó que podían permitir el planeo del animal.

Como habitualmente ocurre en paleontología a principios de 2017 un nuevo examen sobre el fósil modificó levemente la apariencia del Anchiornis. En esta ocasión el estudio se centró en la masa muscular, algo que no se había hecho hasta entonces. Se comparó dicha musculatura con la de las águilas o los albatros, con lo que Anchiornis "ganó" masa muscular respecto a las ilustraciones anteriores. En la imagen inferior se puede ver el volumen muscular de uno de los brazos.

Visión con alta tecnología de un ala de Anchiornis.

Sin embargo el potencial del fósil no se había extraído del todo y en Diciembre de 2017 un último estudio del Anchiornis aporta más luz y ofrece una visión que dota de "vida" a esta criatura mitad ave, mitad dinosaurio.
En esta ocasión se ha analizado con detalle el plumaje que cubría el cuerpo, examinando concretamente plumas aisladas que pueden ser comparadas con aves actuales. El plumaje combinaba plumas cortas con plumas largas y flexibles que sobresalían en forma de V. Las plumas más cortas eran más parecidas a las de un kiwi, y daban a este dinosaurio un aspecto de "peluche".

A) Imagen de 2009. B) Imagen de Febrero 2017. C) Imagen actual 2017.

Lo que ha cambiado poco es el color dado a Anchiornis en las representaciones artísticas. Los pigmentos conservados en los fósiles han ayudado a los paleoartistas a mantener un consenso de tonos negros o grisáceos para el cuerpo con tonos más blancos en las alas y la cola, y un "mechón" rojizo sobre la cabeza.

Esperaremos a ver lo que dicen los próximos estudios, porque si algo está claro con el Anchiornis es que es un dinosaurio lleno de sorpresas.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: Howard Hughes Medical Institute, Michael DiGiorgio, Rebecca Gelernter.
Fotografías: www.phys.org, www.raptormaniacs.com
Fuentes:
- www.phys.org
- www.europapress.es
- www.scmp.com




viernes, 1 de diciembre de 2017

Descubiertos más de 200 huevos de pterosaurio.

Ilustración de crías de Hamipterus.
Hace 100 millones de años una gran tormenta enterró un gran conjunto de nidos con huevos de pterosaurios, reptiles voladores que vivieron junto a los dinosaurios. Junto a los huevos perecieron también algunos adultos, quizás en un último esfuerzo por salvar a su prole a punto de nacer. Sus progenitores no lograron su cometido y sus fósiles han sido descubiertos en China, en un yacimiento que arroja luz sobre la reproducción de estos animales.

Ya sabíamos que los pterosaurios ponían huevos, porque sus fósiles, aunque excasos, así lo demostraban. Incluso se habían descubierto algunos embriones fosilizados en Argentina y China, con anterioridad. Lo que no sabían los científicos es que estos pterosaurios, llamados Hamipterus tianshamensis, formaban nidos comunales, tal y como hacen algunas aves marinas.
 
Fósiles de Hamipterus adultos junto a huevos fosilizados.
Los paleontólogos habían teorizado con tal posibilidad pero no había pruebas al respecto tan concluyentes como la que ahora aporta la Cuenca de Turpan-Hami, al noroeste de China. Se han contabilizado más de 200 huevos, pero los expertos que estudian el yacimiento no descartan que la cifra llegue hasta los 300 huevos.

Además, los embriones del interior de muchos de los huevos estaban plenamente desarrollados y se han fosilizado muchas de las partes de su esqueleto, aportando información muy relevante sobre su anatomía en sus primeros días de vida.

Sabemos por ejemplo que las crías de Hamipterus, nacían sin dientes, con las patas y alas desarrolladas para desplazarse por tierra, pero con los músculos del pecho aún poco desarrollados por lo que no podían volar. Sin dientes y sin la posibilidad de alzar el vuelo, los pterosaurios dependían del cuidado de sus padres durante esa temprana etapa posterior a la eclosión. A la izquierda, dos huevos del mismo yacimiento: A) muestra el aspecto externo, compuesto por una cáscara similar a la de los huevos de cocodrilos y tortugas. B) muestra los huesos de un embrión en el interior del huevo.


La tragedia una vez más es aliada de la paleontología y gracias a ella, podemos descubrir los secretos de aquellos animales que desaparecieron hace millones de años, y que en esta ocasión murieron intentando proteger su mayor legado, el fruto de su vida, su descendencia.   


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: Reuteurs.
Fotografías: www.sci-news.com, www.news.cn
Fuentes:
- Revista Science. www.sciencemag.org
- www.lavanguardia.com
- www.abc.com
- www.elcomercio.com
- www.dailymail.co.uk



lunes, 27 de noviembre de 2017

Expedición a Tendaguru, Tanzania en 1906.

Población local junto a Giraffatitan.
África a comienzos del siglo XX era aún un continente con muchos misterios por desvelar, de hecho aún hay muchos interrogantes escondidos en sus inexpugnables selvas. Su particular fauna, sus paisajes y sus recursos, animaron a muchos europeos de esa época a liderar expediciones en busca de descubrimientos y de reconocimiento.

Paleontológicamente hablando, África también tenía mucho que ofrecer, sus animales prehistóricos eran aún desconocidos y los pocos fósiles que llegaban a Europa sorprendían a los científicos. Había que llegar hasta esos remotos lugares del continente y traer a Europa aquellos huesos fósiles.

Restauración de Giraffatitan.
Werner Janensch, trabajaba para el Museo de Historia Natural de Berlín y fue uno de los paleontólogos que lideró las más importantes expediciones de aquel tiempo. El lugar donde se realizaron las excavaciones fue Tendaguru, en Tanzania. El yacimiento tenía una antigüedad de entre 160 y 145 millones de años, correspondía al Jurásico superior.

La fauna aunque contenía rasgos propios, guardaba semejanzas con fauna coetánea de Estados Unidos, como la recuperada en la Formación Morrison. Pese a los mencionados parecidos, la fauna de Tendaguru tenía animales únicos, especies nunca antes descritas por la paleontología.

Montaje de Giraffatitan.
Uno de los mayores descubrimientos fue el de un esqueleto casi completo de Giraffatitan. El esqueleto se excavó, empaquetó y trasladó hasta Berlín sin que sufriera daños. Una vez allí se restauró y se prepararon los fósiles para su posterior montaje, convirtiéndose en el mayor esqueleto montado con fósiles originales, formando parte del libro guinness de los records.

Hoy en día el Museo de Historia Natural de Berlín, contiene una de las mejores colecciones de dinosaurios de Europa, y la mejor representación de dinosaurios africanos del mundo gracias a los trabajos realizados entre los años 1909 y 1911 por Werner Janensch.


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: Museum für Naturkunde Berlin, www.awesomestories.com.
Fuentes: 
- Museum für Naturkunde Berlin.
- Colección "Dinosaurios", Editorial Planeta DeAgostini.




domingo, 26 de noviembre de 2017

El asesinato más antiguo de la historia.

El asesinato es tan antiguo como el ser humano, nacieron juntos y han compartido el camino de la evolución hasta nuestros días. No podemos saber cuando se utilizó un arma por primera vez para matar conscientemente. Tampoco sabemos que especie de homínido fue la primera en cometer un asesinato, pero seguramente los homínidos más primitivos ya eran portadores de éste mal.

Los chimpancés actuales atacan a clanes rivales utilizando palos y piedras, y en ocasiones matan y consumen la carne de sus rivales. Algo similar pudieron haber hecho los Australopithecus que poblaron el valle del Rift en África Oriental, pero no hay pruebas de ello.

A) Cráneo nº 17 vista frontal. B) Detalle de los impactos: T1 y T2.

El principal problema que se encuentran los paleoantropólogos para identificar un asesinato cometido en la prehistoria, son las pruebas del delito. ¿Cómo podemos asegurar que una herida que ha dañado un hueso no ha sido producida de forma casual? Un golpe, por ejemplo, que fractura el cráneo; puede ser el resultado de una caída accidental. Sin embargo hay circunstancias que no dejan lugar para la duda, y si hay un lugar para encontrar lo imposible ese lugar es Atapuerca.

20 años y 52 fragmentos de hueso hicieron falta para recomponer el cráneo número 17 de Atapuerca. No está completo al 100% y puede que algunos fragmentos no aparezcan nunca. Durante la reconstrucción y sobre todo cuando el cráneo comenzó a tomar forma, los científicos se percataron de un detalle. En la parte superior izquierda de la frente, había dos pequeños huecos en los que no se había encajado todavía ninguna pieza de hueso. Lo curioso es que dichos huecos tenían una forma similar. El ojo humano puede llevar a engaño, así que se llevó a cabo una investigación propia de la serie CSI.

En verde impacto T1 y en rojo impacto T2.
Se realizaron varios escáneres y algunos secretos fueron revelados. En la imagen de la izquierda A) vemos el cráneo 17. B) En verde y en rojo se ha marcado la silueta de ambos traumatismos: T1 verde y T2 rojo. C) Como se puede observar ambos traumatismos coinciden practicamente a la perfección, lo que nos indica que se impactó en el cráneo dos veces con un mismo objeto.

Dichos golpes se produjeron cuando aún estaba vivo y no hay signos de cicatrización en el hueso, por lo tanto le causaron la muerte. Además las marcas indican que el golpe fue realizado de forma frontal, el atacante estaba situado frente a su víctima y además era diestro. Lo sabemos por la dirección en la que el objeto impactó en el cráneo. Lo que no se sabe aún es si dicho objeto era de piedra o de madera, en cualquier caso era contundente ya que fracturó con facilidad la cavidad craneal.

No sabemos si fue una disputa entre vecinos que acabó de la peor de las maneras, o si la muerte se produjo durante una pelea entre clanes. Lo que sí sabemos es que hace 430.000 años en Atapuerca, los Homo heidelbergensis ya se mataban entre sí. Y que en un acto ritual los restos fueron arrojados a la Sima de los Huesos, formando lo que hoy en día es el yacimiento más importante de Europa. 


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.classicult.it
Fotografías: www.cadenaser.com
Fuentes: Mirar introducción.